ZARAGOZA

Datos del Pueblo

Villafeliche

Pueblo

Villafeliche

Municipio

Villafeliche / Comarca: Calatayud

Provincia

Zaragoza

Comunidad

Aragon

Habt. / Ine 2004

207

 

Ayuntamiento

Dirección

Plaza de la Iglesia, 6

Código postal

50391

Teléfono

976891201

Fax

----

Oficina Turismo

Contactar con telf. citado

Web Oficial

Villafeliche

Web de Interés

Villafeliche tradiciones, alfareria y polvora

E-mail municipio

villafel@dpz.es
   

Villafeliche ha conservado muy bien su morfología medieval. A lo largo de la Edad Media se formó un núcleo importante de población musulmana que habitó la ladera sur del cerro del castillo, en torno a la mezquita y que, convertida obligatoriamente en 1526, siguió ocupando la misma parte de la villa.

En su casco urbano, contemplamos buenos ejemplos de arquitectura popular apiñados en torno a una calle principal, vía de la que parten pequeñas callejuelas que nos conducen a las puertas de la fortaleza. Sobre los ocres tejados de las viviendas se eleva la torre de la Iglesia parroquial de San Miguel, obra del siglo XVII que destaca por ser un gran volumen de tonalidad blanquecina formada por tres naves y crucero con gran cúpula sobre éste.


Lugares de interés

Antigua estación de Ferrocarril
Casa de Sr.D. José Martínez "Puchericos"
Castillo de Villa Feliz
El castillo-fortaleza de Villafeliz
Ermita de San Antón
Ermita de San Marcos
Ermita de San Roque
Iglesia de San Miguel
Iglesia parroquial de San Miguel
Restos de las fortificaciones

Villafeliche tiene igualmente tradición como centro de alfarería popular, artesanía todavía vigente en la actualidad. Existieron numerosos molinos de polvora de los que se ha conseguido restaurar uno de ellos mostrando todo el proceso de producción de la pólvora.

Las fiestas son en honor de San Marcos, San Juan y San Ignacio Delgado, y se celebran desde el primer domingo de agosto al martes siguiente.

Museos
Reales Fábricas de Pólvora de Villafeliche
A 2km. Del casco urbano.Paraje de los Molinos del Jiloca. Tfno: 976-891201

DECRETO 35/2007, de 13 de marzo, del Gobierno de Aragón, por el que se declaran Bien de Interés Cultural, en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Interés Etnográfico, los molinos de pólvora de Villafeliche (Zaragoza). (fte y textos ver links)


ANEXO I DESCRIPCION DE LOS MOLINOS DE POLVORA DE VILLAFELICHE (ZARAGOZA)

Los molinos de pólvora y la Real Fábrica de Pólvora de Villafeliche (Zaragoza), constituyeron, en sus más de cuatrocientos años de existencia, una de las principales actividades económicas de la provincia de Zaragoza y de Aragón. Su origen parece remontarse a la época mudéjar, estando en funcionamiento hasta su cierre por Orden de Fernando VII en 1830, orden que implicaba el desmantelamiento de la maquinaria para impedir toda producción posterior.

Los molinos de pólvora conforman en la actualidad un paisaje preindustrial de suma importancia patrimonial que, por su extensión geográfica y la complejidad del proceso productivo, todavía trasluce su pasada trascendencia económica, social y estratégica. La pólvora negra supuso una gran novedad, compuesta de una mezcla de salitre, azufre y carbón, era conocida ya desde la Edad Media, pero su fabricación se desarrolló a partir del siglo XV, abasteciendo entre otros la Guerra de la Independencia y Sitios de Zaragoza, la pólvora era imprescindible para la defensa y los conflictos bélicos de la España moderna y contemporánea.

La Real Fábrica de Pólvora de Villafeliche compartió el abastecimiento de la pólvora en España con las Reales Fábricas de Granada, Murcia, Manresa y posteriormente Pamplona y Ruidera. La Real Fábrica de Pólvora de Villafeliche fue un modelo de gestión de titularidad mixta, diferente a las demás Reales Fábricas de España: los molinos eran propiedad particular, la acequia que los alimentaba propiedad comunal y sobre la Corona recaía la gestión de la producción, el abastecimiento de materias primas y concesión de licencias en manos del Administrador real.

Este modelo de explotación mixta de Villafeliche fue exportado e implantado en América y Filipinas para la creación de las fábricas coloniales por su alta rentabilidad y bajo coste para las arcas reales. Para facilitar la implantación de este sistema la corona encargó un Informe a Joseph Campillo, administrador real de la fábrica en la segunda mitad del siglo XVIII. Por lo cual el proceso de fabricación de los molinos de pólvora de Villafeliche está muy bien documentado al disponer de este manuscrito de 1764, guardado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid.

En torno a la fabricación de la pólvora surgieron varios oficios y fueron necesarias varias materias primas que provenían de otras localidades: el azufre de las minas de Villel en Teruel, era depurado por fusión, enfriado y molido en tahonas; la madera se obtenía en pueblos de Teruel, los sacos de estopa de Calatayud y Daroca y el carbón vegetal se fabricaba con ramas de sauce. El salitre se obtenía por un proceso químico artesanal, puesto que el salitre natural obtenido por descomposición biológica era escaso. Toda la complejidad de la producción de la pólvora determinó que se sometiera al proteccionismo real.

Llegaron a ser casi 200 molinos de pólvora, emplazados en las afueras del núcleo de población de Villafeliche, en el valle abrigado de los vientos, que se extiende entre el río Jiloca y el Camino de los Molinos, alineados con el eje de la «Acequia de los Molinos» a lo largo de 872 metros en hilera, de la cual toman el agua motriz. Eran independientes entre sí con el fin de que no se propagaran explosiones en cadena.

Cada molino era una construcción de planta rectangular de hasta unos 6 metros cuadrados, escasos o nulos vanos, tan solo el que encajaba el eje que movía el agua, muros de mampostería y cubierta a un agua. El conjunto de los molinos se completaba con otras dependencias como almacenes, oficinas, puesto de guardia y edificios de preparación de la pólvora y el molino harinero.

Eran edificaciones sencillos, disponían de un pequeño canal en el que giraba una rueda vitruviana y la mezcla se amasaba en un mortero de piedra con la ayuda de mazas de madera cuyas proporciones eran: 1 arroba castellana de salitre, 4 libras de azufre y 4 de carbón. La pasta de pólvora se pasaba por un «arnero de piel limpia» y en ocasiones se sometía al «pavoneo», lo que se llevaba a cabo en barriles de madera accionados mediante una rueda hidráulica.

En el siglo XIX la fabricación de pólvora entra de lleno en la era industrial, partiendo del invento de la dinamita por A. Nobel. El rey Amadeo I en 1872 concede un privilegio para la fabricación de la pólvora a la Sociedad Española de la Dinamita, entrando de lleno en la era industrial y pasando a ser Villafeliche un testimonio tras su cierre en 1830, a pesar de que se continuo produciendo pólvora irregularmente hasta comienzos del siglo XX.

ANEXO II seguir en Boletin oficial de Aragon

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